
Exhausto por la agotadora semana que me atropelló sin compasión entre clases y otros gajes del oficio, pero en la eterna volada del explorador acérrimo que no para, el pasado sábado quise salir para volver a sentirme un ser socialmente vivo.
Me junte a cenar con mis 2 amigas británicas Eddie and Patsy. Fuimos primero a Bamboo 52, un vanguardista sushi restaurant en Midtownwest (52nd street), con la idea de planear una improvisada y lúdica escapada a tanto stress que a nos agobiaba a los tres esta última semana. Eddie ha estado un tanto bajoneada por los problemas de salud que está teniendo su papá últimamente, al señor le acaban de insertar un bypass y esta aún en proceso de recuperación. Patsy, que si bien esta algo estresada con los time limits que le impone su productora en sus gestiones de “public relations”, es la más relajada en nuestra mesa “at the moment”. Y yo que he estado algo raja de tanto traqueteo entre las clases que toman cada vez mayor complejidad y mis labores de “comodín bilingüe” en la agencia de turismo para la que trabajo; sumando a esto que mi novio, Smithers, está en Amsterdam visitando a una amiga y ya comienzo un poco a extrañarlo… ¿¿O un poco a sentirme solo?? Que pregunta…
“Cheers sweeTie” – “Cheers DarLing” me dicen estas dos flamantes, elegantes y exitosas rubias con su acento british. “Salud!” respondo en español, con una sonrisa y ellas ríen. “Un delicioso cabernet sauvignon y buena compañía es lo mejor para contrarrestar el clima otoñal neoyorquino”, digo, y ellas sonríen… Después de cenar el más exquisito rainbow roll que he probado en mi puta vida, y de tomarnos unas cuantas botellas de vino, pedimos la cuenta y nos vamos a Splash, en Chelsea.
Gente guapa, bien vestida, y peligrosamente sociable camina por doquier con sus respectivos tragos en la mano. A decir verdad, es medio imposible hacer vista gorda a tanta tentación y no terminar agarrándote a cualquiera de esos guapetones que deambulan a tu alrededor en lugares como ese. Te sonríen y te rozan al pasar, básicamente te calientan tus mas carnales instintos de soltero de fin de semana. Un verdadero desfile de chicos guapísimos en todos los tamaños, colores, razas, sabores y texturas.
Lo primero que viene a mi mente, por muy perno que parezca a esas alturas de noche y alcohol (y algo mas je), es lo que escuché del gran escritor americano Gore Vidal, en una de sus lecturas que de pura casualidad presencie hace unas semanas. A sus mil años de edad en las pistas, dijo: “Since heterosexual marriage is such a disaster, why on earth would anybody want to imitate it?”. Y es ahí donde mi mente comienza a vagar buscando una posible respuesta a mi situación personal, utilizando al mismo tiempo las imágenes de mi campo visual inmediato en Splash como un pseudo screensaver cerebral con imágenes uno, dos, tres guapos bailando cerca… Mientras mi cerebro procesa el porqué de este sentimiento de redención, porque tanta calentura junta aquí y ahora?… Cuatro, cinco, seis tipos con los que feliz me iría a la cama sin ni un asco hasta el día siguiente, en el que hipotéticamente despierto con la peor de las culpas por haberle sido infiel a Smithers. “Porque he sido infiel?, si se supone amo a mi novio?” proyecta el screensaver a modo de warning (alarma) y mis funciones cognitivas colapsan de que se yo que mierda acelerando mis pulsaciones.
“Would you like another drink sweeTies?” pregunto con mi nuevo acento británico adquirido (ja), a modo de cambiar la tónica califa que me invade; y mis dos rubias que bailan felices conmigo y que me cachan el rollo todo el rato… “SIIIII” me responden al unísono. Voy camino a la barra, pero impulsivamente cambio de opinión y paso por el baño…
La atmósfera del lugar es medio infernal. Todo el mundo te jotea, te sigue con la vista o al menos te mira de reojo, mientras yo hago mi mejor intento de caminar en línea recta. Las luces me llevan, la música me hace volar. This is paradise.
Vuelvo con 3 vodkas: cramberrie, tonic y sea breeze. Eddie and Patsy, están literalmente en llamas bailando, con tres tipos… brindamos otra vez. Y sin saber como termino bailando con el más guapo del trío, un rubio delgado sonriente que me roza levemente al bailar. Sonrío, y él me sonríe de vuelta. Es evidente que hay algo de onda y el personaje es digno de ser correspondido todo el rato. Terminamos besándonos medio accidentalmente.
Eddie and Patsy me miran con complicidad, y hablan entre ellas como si estuvieran planeando algo. Termino no pescando tanto, mi nuevo amigo me mantiene ocupado. Pasan un par de canciones en nuestro acercamiento, y ya estamos derechamente atracando… Me gusta su olor y su figura delgada pero fibrosa.
En un rápido arranque de rutina me llevo a mi nueva adquisición al baño para una necesaria inspección que me ayude ya sea a seguir adelante, o a detener la calentura de una buena vez. Entramos juntos, cerramos la puerta. No besamos despacio, nos abrazamos… El tipo es realmente hot, y a decir verdad aprueba rotundamente el chequeo que le practico. Mis manos recorren su abdomen, que esta marcado pero no en exceso, justo como me gusta, yumi. Mientras, lo abrazo y puedo sentir sus pezones erizados a través de su delgada polera. De pronto él toma algo de iniciativa y su juguetona mano, que primero yacía detrás de mi cuello abrazándome, va directo a mi entrepierna. Lo dejo. Me dejo querer. A él parece gustarle y va por más. Mi virilidad, que está a full, se ve deliciosa y placenteramente bien tratada, acariciada, devorada. Estoy en buenas manos. Inspección aprobada.
Me despido de mis amigas británicas de beso diciendo “Bye sweeTie, bye darLing, las veo este lunes para el recital de Royksopp??” y ellas felices me dicen “SIIIIII” riendo y agregando “Este será nuestro secreto darling, don’t you worry about it”. Sonrió, las beso, y me voy.
Me voy con el rubio guapísimo que no sé cómo se llama, pero ya habrá tiempo de formalidades. Mañana será un día terrible, lo sé, evidentemente bajón seguro. Necesito llegar a un acuerdo de open relationship con mi novio. Aun así la culpa ya me agobia… Me dijo a mi mismo: “Has algo al respecto, no lo hagas si no quieres”. Pero no puedo, simplemente no puedo…
2 comenta-caxhondos:
Os.
me escribes desde que tengo memoria bloguera.
Lo que pasa es que con los cambios de Template las direcciones se pierden.
Leo y después te vuelvo a comentar
Baccio
Thanks por la visita y el comment.
Saludos a Pats y Eddie
Publicar un comentario