
La noche hace de las suyas,, y no sabes cómo te lleva en un taxi desde el carrete culminante al departamento de tu mejor amigo que va bien ebrio casi muerto en la parte trasera del taxi.
Tú te acomodas de copiloto, a disfrutar el paseo nocturno de la capital sshilena,, de callejuelas oscuras con una que otra maraca o travesti decorando el exótico paisaje urbano... Suena una música medio jazz en la radio y de pronto volteas a ver la cara de ese mítico señor taxista que siempre termina llevándote a quien sabe dónde terminarás... "son los gajes del oficio" decías antes, recuerdas?? Esto de andar borraxha a altas horas de la noxhe, con el sueldo reciéntemente depósitado en tu cuenta...
Con la infaltable botella de cachantún de medio litro que llenas mitad vodka y mitad tónica, y que llevas por ahí medio escondida bajo la chaqueta... "allá en la esquina a la izquierda por favor" le pides medio ladeado,, para no denotar alcoholizado aliento a este señor taxista, que va fumando su puxho nocturo y pasa los cambios con cierto encanto de señor experimentado...
Tomas de tu cachantún falsa,, y se la ofreces a este señor a quien el destino le vino a tirar tan excéntrico copiloto... y te la recibe sonriente, bebiendo despacio, como con resignación... "no se preocupe,, si esa loca nunca vomita" le bromeabas en referencia a sus miraditas por el retrovisor,, a ver en qué estado venía este humilde servidor ebrio que ya dormitaba...
El viaje se hizo más largo que de costumbre, y de pronto, muy sutil,, esa pasadita de cambios comenzó a pasar a llevar tu rodilla juguetonaaaaa, ansiosaaaaaaa,, coquetonaaaaaaaaa...
"¿¿te gusta el jazz??" le preguntó ya tuteando la patuda,, y él responde "mucho... sobretodo con buena compañía...",, entonces Tabo sonríe, coquetón, cómo siempre,, y decide que la noxhe ya le otorga un destino más claro...
Pararon en la esquina, y Tabo despierta a su fiel amigo que yace medio inerte... "Ya po, despierta que ya llegamos y tienes que bajarte..." le dijo, con una sobreactuada voz masculinizada, que atenuara su locura y su exagerado guiño de ojos... "Me espera'i un ratito,, que lo subo al depto y bajo altirito?" le recitó coquetón,, sin esperar respuesta...
Y en un callejón cerca del parque forestal, detienen motores,, suben un poco la música,, y comienzan a beber... No hay apuros,, faltan horas para que salga el sol... Tabo,, que ya a esas alturas estaba bien durooo,, que había jalado muy rapidito en el baño mientras el taxista le esperaba abajo... El corazón latía furioso, la adrenalina del momento era potente... El roce en la rodilla de la pasadita de cambios seguía intacto, sólo que ahora el auto estaba estacionado, y las manos del taxista abruptamente fueron a dar al trasero de Tabo.
Una sutil bajada de cierre y los labios de tan excéntrico pasajero fueron a chocar con una verga bondadosa, que llenaba sus comisuras de lado a lado... Era la verga del prototipo "verga" que tanto le gusta,, grande pero no gigante..., bien gruesa eso si,, morena,, apetitosa,, de hombre de pueblo,, de macho recio,, no de marifrunci fifí,, le gustaban los weones de pelo en pecho,, los que tenían olor a bolas,, "los que lo agarran a uno y se lo culean con ganas" decía... Y así fue como un exentrico pasajero regala la mejor mamada en la vida a un enigmático señor taxista, esa mamada in crechendo,, de lo suave a lo pasional..., de lo maternal a lo carnal...,, de lo despacito a lo movidito,, tibiecito a lo horny...
Bebieron más de la cachantún falsa,, que había sido rellenada en el refrigerador del amigo ausente,, y fumaron los últimos cigarrillos antes que la verde mañana forestal los sorprendiera...
Desde entonces,, Tabo mira a los taxistas a los ojos...
Tú te acomodas de copiloto, a disfrutar el paseo nocturno de la capital sshilena,, de callejuelas oscuras con una que otra maraca o travesti decorando el exótico paisaje urbano... Suena una música medio jazz en la radio y de pronto volteas a ver la cara de ese mítico señor taxista que siempre termina llevándote a quien sabe dónde terminarás... "son los gajes del oficio" decías antes, recuerdas?? Esto de andar borraxha a altas horas de la noxhe, con el sueldo reciéntemente depósitado en tu cuenta...
Con la infaltable botella de cachantún de medio litro que llenas mitad vodka y mitad tónica, y que llevas por ahí medio escondida bajo la chaqueta... "allá en la esquina a la izquierda por favor" le pides medio ladeado,, para no denotar alcoholizado aliento a este señor taxista, que va fumando su puxho nocturo y pasa los cambios con cierto encanto de señor experimentado...
Tomas de tu cachantún falsa,, y se la ofreces a este señor a quien el destino le vino a tirar tan excéntrico copiloto... y te la recibe sonriente, bebiendo despacio, como con resignación... "no se preocupe,, si esa loca nunca vomita" le bromeabas en referencia a sus miraditas por el retrovisor,, a ver en qué estado venía este humilde servidor ebrio que ya dormitaba...
El viaje se hizo más largo que de costumbre, y de pronto, muy sutil,, esa pasadita de cambios comenzó a pasar a llevar tu rodilla juguetonaaaaa, ansiosaaaaaaa,, coquetonaaaaaaaaa...
"¿¿te gusta el jazz??" le preguntó ya tuteando la patuda,, y él responde "mucho... sobretodo con buena compañía...",, entonces Tabo sonríe, coquetón, cómo siempre,, y decide que la noxhe ya le otorga un destino más claro...
Pararon en la esquina, y Tabo despierta a su fiel amigo que yace medio inerte... "Ya po, despierta que ya llegamos y tienes que bajarte..." le dijo, con una sobreactuada voz masculinizada, que atenuara su locura y su exagerado guiño de ojos... "Me espera'i un ratito,, que lo subo al depto y bajo altirito?" le recitó coquetón,, sin esperar respuesta...
Y en un callejón cerca del parque forestal, detienen motores,, suben un poco la música,, y comienzan a beber... No hay apuros,, faltan horas para que salga el sol... Tabo,, que ya a esas alturas estaba bien durooo,, que había jalado muy rapidito en el baño mientras el taxista le esperaba abajo... El corazón latía furioso, la adrenalina del momento era potente... El roce en la rodilla de la pasadita de cambios seguía intacto, sólo que ahora el auto estaba estacionado, y las manos del taxista abruptamente fueron a dar al trasero de Tabo.
Una sutil bajada de cierre y los labios de tan excéntrico pasajero fueron a chocar con una verga bondadosa, que llenaba sus comisuras de lado a lado... Era la verga del prototipo "verga" que tanto le gusta,, grande pero no gigante..., bien gruesa eso si,, morena,, apetitosa,, de hombre de pueblo,, de macho recio,, no de marifrunci fifí,, le gustaban los weones de pelo en pecho,, los que tenían olor a bolas,, "los que lo agarran a uno y se lo culean con ganas" decía... Y así fue como un exentrico pasajero regala la mejor mamada en la vida a un enigmático señor taxista, esa mamada in crechendo,, de lo suave a lo pasional..., de lo maternal a lo carnal...,, de lo despacito a lo movidito,, tibiecito a lo horny...
Bebieron más de la cachantún falsa,, que había sido rellenada en el refrigerador del amigo ausente,, y fumaron los últimos cigarrillos antes que la verde mañana forestal los sorprendiera...
Desde entonces,, Tabo mira a los taxistas a los ojos...
2 comenta-caxhondos:
Hey que bueno que regresaste...estuviste perdido mucho tiempo...siempre leo tus "comentarios Cachondos"....son todos efectivamente cachondos...esop, saludos.
Jorge
Amigo Os!!!... creo q el lunes ibamos en el mismo bus a stgo.... solo que yo iba en el asiento de atras... digo supongo porq solo escuche cuando el personaje pregunto su nombre... no vi si realmente era usted!!! me parecio q estaba un poco melancólico... espero q solo sean ideas mias...
Me recordó un post q escribiste en febrero del año pasado que por casualidd tb habia leido un par de dias antes...
Saludos... espero tener noticias suyas pronto.
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